Dear EBIA Families-

As we kick off our Fall Giving Drive this week, I wanted to share with you a letter from one of EBIA’s co-founders – Shelley Benning.  Shelley’s letter tells the story of how and why EBIA was created, and is a great reminder why our community is so important to our school’s future.

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Dear Families –

In April 2013 a group of about 25 Oakland parents gathered in my living room, to listen to Laurie Jacobson Jones and I share a wild idea we had to start a new 6-12 public school in Oakland. A school that was academically rigorous, incorporating the most innovative practices in the education arena. We knew as IT executives, that a fresh look and approach to school was needed to support students as they built the skills needed to compete for jobs in a highly dynamic global marketplace, and to become productive and contributing members of their communities. In short, we wanted to give our kids, and all kids, the knowledge and skills they need to build productive, happy lives.

So Laurie and I jumped. We held the meeting. And it was silent as we spoke. No one whispered, no one moved. No nodding heads, no smiles of agreement. And Laurie and I kept going, slide by slide, sharing this idea we had for a different, new way of educating the children in our community. And when we finished it was silent. And after a few very quiet moments, one parent slowly raised her hand and said “so do people teach English at STEM schools?” and the room exploded with questions, and more ideas, and excitement. And now, just a little more than four years from that day – EBIA is a vibrant, living manifestation that proves that when families come together and dare to dream, that anything is possible.

EBIA owes its very existence to its families. To the families that took time from their busy schedules to come to that meeting, and the dozens of other meetings we held all over Oakland to garner support for EBIA’s program. Our families brought their energy and passion to every charter hearing, to every signature drive, and they continue to do so, to this day, in hundreds of different ways. Every classroom and event volunteer, those parents who took a whole school (!!!) full of kids camping, who scrubbed floors and windows on their hands and knees, provisioned hundreds of Chromebooks, and the list goes on.

We have done so much, and have so much more to do – so that we can keep the core promises of equity and opportunity made in EBIA’s charter petition, and to every student that walks through our door. More than ever, we need your financial help now, during our Giving Drive campaign, to help bridge the gap that all new growing schools face in state funding, and to allow us to evolve and design EBIA’s program to be the very best it can be. In particular, our Special Education programs need support, as we continue to be an exemplar in the way schools can deliver quality programs in the least restrictive, most integrative manner possible – to the benefit of all the students we serve.

Even the smallest amount can make a difference to our programs. EBIA is just getting started, our story is still being written, and each member of our community holds a pen that helps us write that story. People come from far and wide, from the most prestigious companies, foundations, etc – to learn about our approach, and to take our ideas back to implement in other programs. Your support of the evolution of EBIA’s programs has a reach far into the lives of students that don’t attend our school.

Please consider giving. And please keep engaging. We are learning, building, growing – and will continue to iterate and innovate in support of every student we serve. If you want to catch a glimpse of EBIA’s future, come to one of our Middle or High School open houses this fall – truly there is nothing like it in Oakland – and it’s our community that makes it all possible.

In Service –

Shelley

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Estimadas familias–

En abril de 2013 un grupo de 25 padres de Oakland se reunieron en mi sala para escuchar a Laurie Jacobson Jones y a mi compartir una loca idea que teníamos de abrir una nueva escuela pública para los grados  6 a 12; una escuela que tuviera altas expectativas académicas y que incorpora las prácticas más innovadoras en el ámbito educativo. Cómo trabajamos en la industria de tecnología, sabíamos desde entonces que aquella escuela debería emplear tácticas nuevas para proveer a los estudiantes la enseñanza necesaria para que pudieran competir en esta economía global, y para poder ser miembros contribuyentes al bienestar de su comunidad. En fin, queríamos brindarles a nuestros hijos, y a todos los niños, los conocimientos que necesitan para construir vidas felices y productivas.

Así que Laurie y yo decidimos lanzarnos. Tuvimos una junta y mientras hablábamos, solo se escuchaba el silencio de la reunión. Nadie susurraba, nadie se movía. No  sonrisas, o gestos de aprobación. Y así continuamos Laurie y yo con la presentación, compartiendo nuestras ideas para una escuela diferente, para una nueva manera de educar a los niños. Y cuando acabamos, reinó el silencio. Pero después de unos instantes, una madre levantó lentamente la mano y dijo – bueno, y la gente enseña inglés en una escuela STEM? – y la reunión explotó con preguntas e ideas y emoción. Y ahora, poco más de cuatro años de esa fecha, EBIA es una escuela que vive, manifestándose y comprobando que cuando las familias se unen y se atreven a soñar, todo es posible.

EBIA le debe su existencia a sus familias; a las familias que se tomaron el tiempo de sus horarios para venir a esa reunión, y a las docenas  más que se convocaron por toda la ciudad de Oakland  para conseguir el apoyo para EBIA. Nuestras familias trajeron su energía y pasión a cada audiencia para nuestra escuela charter en el distrito, a cada campaña para conseguir firmas, y lo continúan haciendo hasta el día de hoy, en cientos de diferentes maneras; cada voluntario de salón y nuestros eventos, o aquellos que ayudaron a llevar toda una escuela a acampar(!!!), o que tallaron pisos y ventanas de rodillas, o pasaron horas provisionando cientos de computadoras chromebook, y la lista sigue.

Hemos logrado mucho, y aun nos falta mucho más por lograr, para que podamos mantener esa promesa fundamental de equidad y oportunidad que se hizo durante nuestra petición por un charter, y que extendemos a cada alumno que entra por nuestras puertas. Más que nunca necesitamos su ayuda financiera durante nuestra campaña de recolección, para ayudarnos a cerrar la brecha monetaria que toda escuela nueva en crecimiento encuentra al ser financiada por el estado, y que nos permita evolucionar y diseñar el programa de EBIA para ser lo mejor que podemos ser. Especialmente necesitamos ayuda para los programas de Educación Especial. Mientras tanto, continuamos siendo un ejemplo en cómo las escuelas pueden proveer programas de calidad de una manera menos restrictiva, en la forma  más integral posible, para beneficio de todos los estudiantes a los que servimos.

.Aún las más pequeñas donaciones hacen una diferencia para nuestros programas. EBIA está aún comenzando, y nuestra historia se sigue escribiendo, y cada miembro de nuestra comunidad sujeta esa pluma que nos ayuda a escribir esa historia. La gente viene de lejos, desde las compañías más prestigiosas, las fundaciones, etc. para aprender de nuestros métodos, y para implementarlos en sus propios programas. Su apoyo en la evolución de nuestros programas tocan las vidas de alumnos que asisten a otras escuelas lejanas.

Por favor considere hacer una donación. Y por favor continúe acercándose a nosotros. Estamos aprendiendo, construyendo, y creciendo. Y continuaremos a  innovando y reiterando el apoyo a cada uno de nuestros alumnos. Si quiere ver hacia el futuro de EBIA, venga a una de los eventos ‘Open House’ en nuestra secundaria y preparatoria este otoño. Verdaderamente no existe nada semejante en Oakland –– y es nuestra comunidad escolar que lo hace todo posible.

Atentamente,

Shelley